jueves, 13 de julio de 2017

Restaurante KUMA

Hace unas semanas pude ir a KUMA, un resaurante que combina la sencillez e imaginación de los platos, creando sabores inesperados y deliciosos. Tal y como dice la página web, "KUMA es un proyecto que surgió hace años de la pasión de Daniel Lomana por la cocina japonesa, tras su paso por Madrid, Tenerife, Japón y Londres rodeándose de los mejores especialistas en este campo."


Básicamente, podría decirse que es un restaurante japonés alternativo. Cuando fuimos, teníamos la idea de que sería como cualquier otro restaurante: entrantes, principal y postre. Sin embargo, no fue lo que esperaba. Y me gustó mucho. Como no entendíamos la dinámica del restaurante, dejamos que la camarera nos sacase los platos que nos recomendase para nosotros y, si nos quedábamos con hambre, podíamos pedir algo de la carta, cosa que hicimos.

Empezamos la comida con una Ensalada de Algas, cortesía de la casa, para ir haciendo hambre:


El primer plato en servirnos fue un Bocata de Calamar en forma de sashimi, con pan crujiente, tempura y Ali Oli de algas.


Continuamos con Tataki de Bonito a la Bilbaína y tomate rallado.


Después, Nigiri de Salmón, Lima y Mango, buenísimo por cierto. Fue uno de los platos que más nos gustó.


Seguimos con otro nigiri,  Nigiri de Kagoshima Wagyu. El mejor nigiri que he probado en mi vida, la carne exquisita, se deshacía en la boca y no hacía falta ni masticarla. Eso sí, pedimos dos veces y, sin duda alguna, demasiado caro como para repetir (cada pieza vale 12,10 €).


Como solo erámos dos, pedimos medio Tartar de Atún, Yema y Trufa Negra. No me dió tiempo a sacar una foto de cómo lo sirven, ya que te lo ponen bonito y luego lo mezclan todo.


El siguiente plato fue Uramaki de Carabineros, un acierto total ya que estaba delicioso. Consistía en arroz de sushi, aguacate y carabineros, con las patas de los carabineros en tempura y bolitas de arroz, todo ello con una crema de carabineros.


Como aún teníamos sitio para más, pedimos otros dos platos: Nigiri de Trufa y Huevo frito de Codorniz, y repetimos el Nigiri de Kagoshima Wagyu, cuyo precio no sabíamos aún, aunque no era el que esperábamos.


Una vez terminado todo esto, vimos que ya estabamos bien comidos, por lo que dejamos el postre para otra ocasión, aunque el mochi tenía muy buena pinta.

Nota KUMA: 4/5 (exceptuando los Nigiris de Wagyu, todo lo demás estaba más o menos dentro del coste esperado, por lo que no es excesivamente caro, aunque no es un lugar donde se puede comer hasta reventar. No le pongo más nota porque me parece un poco trampa no saber los precios de lo que estás pidiendo, y puedes llevarte alguna que otra sorpresa).

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